Esto se me va a hacer difícil, en ambos grupos tengo amigos y en uno de ellos algunos bastante íntimos.
Myzar
Grupo de post-rock recién salido del horno servido de las manos de Nacho (El Viaje de Caronte) y cía. Su puesta en escena es realmente impresionante, no por su forma de moverse (no se mueven apenas), sino por la cantidad de cacharros que puede haber sobre el escenario: 2 guitarras, bajo, batería, violoncello, hammond, mellotron, flauta y trompeta, aunque los componentes del grupo son sólo 5. Con este variado batiburrillo de instrumentación construyen una base atmosférica al más puro estilo del género que va variando en intensidad y emotividad. Precisamente esta emotividad es el punto fuerte del grupo, ya que consiguen transmitir a la perfección sentimientos de nostalgia, tristeza, paz y también en algunos momentos alegría.
Un gran grupo que se vio perjudicado por varias circunstancias: falta de espacio en el escenario, falta de tiempo para probar el sonido y en general demasiada instrumentación para los medios de los que dispone el Coyote Rock Bar. Estas circunstancias provocaron que los teclados pasaran bastante desapercibidos y que el violoncello estuviese muy de fondo, cuando yo intuyo que su papel debe de ser el de melodía principal.
El concepto de bloque musical con el que enfocaron el concierto me pareció muy interesante, llegando a ser difícil saber si un silencio o una bajada era el final de una canción o simplemente un interludio.
Este primer concierto suyo me ha convencido, ahora falta verlos con todos sus medios y juzgar si son excesivos o si aportan algo más a su música, que ya de por sí con bajo-guitarras-batería y lo que se oía de cello transmitía bastante.
La Media Legua
Grupo de flamenco-jazz-fusión con un poco de cada estilo y mucho de cosecha propia. Integrado por Hermes, Dani (también de El Viaje de Caronte), Luis y Mari. A pesar de tener tan sólo 3 temas se atrevieron a tocar un concierto como segundo grupo de la noche, que se alargó por clamor popular con 3 improvisaciones. Del estilo se pueden decir muchas cosas, pero sobre todo, originalidad, mezclando ritmos de rumba con cambios de compás bastante enrevesados y con un toque jazzero marca de la casa de Luis y Mari (guitarra y saxofón, respectivamente).
El resultado estaba bien, pero (ahora viene lo peligroso) creo que necesitan más tablas en el escenario. Se notaba que para algunos era la primera vez que subían al escenario del Coyote, y para otros hacía demasiado tiempo que no lo hacían. Esto se hacía patente en que no se manejaron bien con los típicos fallos del local: es difícil oírse, apenas se ve, etc. Además, y esto ya es una opinión muy personal, eché de menos una melodía un poco más definida en el saxofón y un sonido más lleno en la guitarra, ya que en las partes estructurales de la canción todo sonaba definido y contundente, pero en otras parecía que había demasiada improvisación.
En general me gustó y supieron mantener el tipo bastante bien improvisando, pero mi opinión es que deben trabajar un poco más la parte melódica. Aún así, ese Mr Hyde, con sus cambios de compás hiper-enrevesados que acaban sonando fluidos, es algo digno de oirse.
Y ya está. Las críticas más agresivas me las guardo para ellos en persona, jejeje...